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viernes, 8 de abril de 2011

Este 1O.O4.11… Tú eliges

Muchas veces nos quejamos de que no nos dejan escoger lo que queremos. Nos quejamos de que no podemos elegir aquello que en verdad nos gustaría.

Es hora de dejar de quejarse y empezar a actuar y decidir.

Nunca me ha interesado la política, y esta entrada podrá hacer referencia a muchas cosas, pero no analizaré las cosas desde el punto de vista político. Primero, porque no tengo herramientas para hacerlo y segundo, porque quiero dar mi punto de vista personal y punto.

La semana pasada fue la primera vez en mi vida que vi un debate presidencial completo. Si ahora no me interesa mucho la política, antes, que no tenía que votar, me interesaba mucho menos. Sin embargo, dado que este domingo tengo que ejercer mi derecho/deber ciudadano, tenía que informarme.

En realidad, lo que escuché me sirvió para convencerme de dos cosas:

1. El candidato Ollanta Humala no sabe lo que es una pregunta, no sabe responder preguntas, y sólo se dedicó a leer su plan de gobierno y decir: “¿está usted de acuerdo conmigo?"  Un tweet de un amigo mío que leí mientras se realizaba el debate decía algo como: Si Humala no puede respetar su espacio de preguntas de 30 segundos, cómo va a respetar por 5 años a 29 millones de peruanos?…

2. El candidato Pedro Pablo Kuczynski me cae bien. Me parece real, transparente, positivo y jovial. Es como esos señores buena onda que te cruzas en la calle y te dicen "buenos días, qué tal?”. Sabe lo que hace, sabe lo que dice, es coherente y me convence de sus ideas. Es el único candidato al que he escuchado decir: yo voy a hacer “esto”, y lo voy a hacer así.

Iba a obviar lo que me dejaron los otros candidatos, pero por qué no decir que en realidad Keiko es una buena oradora, tiene buen manejo del escenario y entonación para compartir sus ideas; por qué no decir que me altera ver la cara de Castañeda y escucharlo, peor; y por qué no decir que no es que tenga algo especial en contra de Toledo, pero él ya tuvo su oportunidad, pues.

Entonces, yo ya decidí mi voto. Y me voy a sentir orgullosa de decir que este domingo yo votaré no por “el voto seguro” ni por “el mal menor”. Voy a votar por aquel que creo que puede plantar las bases para el desarrollo del país. Votaré por aquel que muestra identificación con el Perú y con su gente.

Muchas personas saben quién es el candidato ideal, pero temen que “no llegue”. A ellos les digo: si ustedes no votan por el que creen ser el más capaz, es un voto menos. Si más personas piensan como ustedes… ¿se imaginan el porcentaje de votos perdidos ahí que se van a otros candidatos “seguros”?.

Sé que quedan pocos días, es más, poco más de 24 horas en realidad, pero nunca está de más hacer una reflexión y llamar a los demás a reflexionar aunque sea un momento.

Entonces, tú, piensa: ¿Por qué conformarte con menos, si puedes elegir al mejor?

viernes, 11 de marzo de 2011

Divagaciones vol. LIX “Tsunami”

Te puede tocar cualquier cosa. En cualquier momento, así estés preparado o no. Así no estés listo, puede venir.

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Las líneas mencionadas arriba las escribí hoy en la mañana antes de salir de mi casa y las dejé ahí, abiertas a cualquier cosa.


Coincidencia o no, no lo sé, fue que al leerlas ahora en la noche las puedo relacionar con los acontecimientos ocurridos desde ayer (aunque recién me enteré hoy) en Japón: desde el terremoto, hasta el tsunami que amenazó a varios países costeros, pasando por todas las alarmas, desgracias y desastres.

Y este tipo de acontecimientos hace que me pregunte varias cosas, como por ejemplo: ¿cómo quedarse indiferente frente a las cosas que pasan en el mundo? Gracias a la tecnología, la información corre a una velocidad impresionante. Si no te enteras por el periódico, lo ves en las noticias virtuales, en tu iphone, en tu smartphone, por Facebook o por Twitter.

¿Y qué pasa cuando nos enteramos? Algunos se preocupan, otros entran en pánico, otros simplemente lo twittean, mientras otros toman fotos y a unos cuantos no les importa… Si bien estamos viviendo de “lejos” la desgracia ocurrida en Japón, este hecho ha podido afectarnos indirectamente también. Es más, gracias a la globalización, en realidad todo nos afecta.

Debo confesar que yo misma no me tomé en serio lo del terremoto cuando me enteré en la mañana, es más, han habido tantas amenazas de tsunamis últimamente que en realidad no le presté atención a las alarmas y demás. Sin embargo, cuando me puse a pensar en las consecuencias del terremoto para los japoneses, la cantidad de gente que murió debido al mar que bañó la tierra, todas las edificaciones destrozadas, familias rotas… no pude hacer más que interiorizar toda la información que había visto y transformarla en empatía, en un sentimiento de deseo de que todo saliera bien.

Por lo que he podido leer en las últimas noticias, no ha pasado nada en Perú por el tsunami. Hay personas que andan diciendo que fue por gusto tanta alarma, tanta evacuación, pero yo me pregunto: ¿y si hubiera pasado algo? ¿si nadie hubiera hecho nada, si no hubieran evacuado a las personas que estaban cerca al mar, y pasaba algo grande? Entonces el peso de la culpa por no hacer nada sí hubiera sido enorme e irresponsable.

Soy de las personas que opinan que más vale prevenir que lamentar, y en este caso en particular, estoy de acuerdo con todas las precauciones que se tomaron, aunque no haya sucedido nada más grave acá, felizmente.

Crucemos los dedos para que la situación se normalice, para que la naturaleza se tranquilice y todo vuelva a la normalidad, o al menos a las cosas como las conocemos normalmente.

domingo, 29 de marzo de 2009

Acerca de darle un respiro al planeta




















Ayer fue el día de apagar las luces durante una hora para darle un respiro al planeta. Fueron sólo 60 minutos, que personalmente, me parecen poquísimos, en comparación al habitual uso de energía del mundo entero.
Sin embargo, creo que ha sido un paso muy importante para empezar a tomar conciencia y cuidar más el planeta en el que vivimos :)

En el Perú ha sido todo un acontecimiento, ya que es la primera vez que se difunde masivamente en nuestro país y se realiza a nivel doméstico y empresarial.
Me imagino que en años posteriores tendrá más acogida... les cuento mi experiencia.

Yo la pasé en la calle.
Salí de mi casa un poco antes de las 8 de la noche, claro que previamente apagué todas las luces y desconecté todo lo que estaba enchufado :)
Mi papá tenía que ir a apagar las luces de la empresa en la que trabaja y lo acompañamos...
Eso fue muy divertido, porque estaba muuuy oscuro, especialmente el estacionamiento, donde corría mucho viento y tuve que prender una vela... fue difícil... gasté como 3 fósforos en el intento xD...

En fin... saliendo de ahí eran las 9 más o menos y fue genial ver que la mayoría de los bancos, como el Interbank, el Scotiabank, el BCP... habían apagado sus carteles y sus luces (pasar por la vía Expresa y no ver las luces diagonales del Interbank fue todo un acontecimiento en realidad).
Muchos más locales habían apagado todo también, incluso habían apagado el televisor gigante de Javier Prado que generalmente está prendido siempre...

Pero saben qué? Saben quién no había apagado sus luces?... Nada más y nada menos que Luz del Sur... (speechless)... pero bueeeno.... me imagino que el próximo año lo harán... y si no lo hacen, me parecería muy mal de su parte...


Punto aparte, después de recorrer las calles viendo locales apagados, algunos restaurantes iluminados con velitas (realmente bonito), terminé en un restaurante de comida japonesa donde las luces estaban súper tenues, que casi no veías a la anfitriona, pero igual la parte donde preparaban los makis estaba iluminada (imagínate que un itamae se corte el dedo y tu pescado esté todo ensangretado, no pues xD)... Eso fue a las 9:15 aproximadamente...

A las 9:30 prendieron todas las luces del sitio... bastante diferencia en verdad, pude ver mejor mi comida :) jaja... algo rescatable? Comí muy rico y bastante :)
Llegué a mi casa a eso de las 10:30 y prendí las luces :)

Conclusiones? Yo sólo me pregunto, por qué la hora del planeta sólo es una vez al año? Parece algo recontra insignificante... pero luego me pongo a pensar que podemos contribuir de otras maneras al ambiente...

Consume menos energía, diariamente apaga las luces que no usas.
No manejes si puedes ir caminando.
Fuma menos.
Bota la basura en los tachos.
Planta árboles.
Cuida el planeta :)

Sé biodegradable*
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