miércoles, 27 de abril de 2011

Mañana será otro día.

Hoy voy a dejar de preocuparme por cosas sin importancia y empezaré a disfrutar de nuevo las cosas simples de la vida.

Me voy a dormir con la sensación de que todo saldrá bien, que siempre queda un motivo para sonreír.

Me voy, pero regreso, por estos últimos días de abril…

martes, 26 de abril de 2011

Divagaciones vol. LXIII “en un solo día”

Un día tiene 24 horas, 1440 minutos, 86,400 segundos (sí, lo multipliqué ahorita!)

En un día pueden pasar muchas cosas. Puedes sonreír, puedes reírte a carcajadas, puedes gruñir, puedes sentir una tristeza infinita.

En un día puedes sentir muchas emociones distintas. Puedes querer, puedes amar, puedes enfadarte e incluso frustrarte.

En un minuto todo puede cambiar. Una palabra, una frase, una mirada, una sonrisa, una llamada, un abrazo, lo que sea, pueden cambiarlo todo.

En un día te pueden pasar cosas divertidas que valen la pena contarlas.

En un día te pueden suceder cosas que es mejor olvidar.

Un día puede tener de todo. Un día puede no tener nada.

Puedes vivir muchos días intensamente o puedes pasar los días esperando que algo suceda.

Cada minuto que pasa te puede traer algo nuevo. Todo puede suceder en solo un segundo.

Mucho puede mezclarse en un sólo día… pero al final de cada día, lo único que importa es que seguimos aquí.

sábado, 23 de abril de 2011

Divagaciones vol. LXII “abstracción”

Tengo la capacidad de meterme en mí misma y aislarme del mundo entero si quiero. Puedo dejarme llevar por la canción que estoy escuchando en este momento, cerrar los ojos y dejarme llenar por los acordes de guitarra, por el sonido de los violines e intentar comprender a la perfección lo que me quiere decir esta voz.

Puedo jugar a que no existe nada que me pueda distraer. Puedo jugar a que no hay obligaciones para mañana, para pasado, para algún día cercano. Puedo cerrar mis oídos a todo lo que sucede a mi alrededor, y seguir soñando un poco más.

Puedo intentar que nada me afecte, pero eso sería mentira. Serían intentos en vano de mantenerme indiferente a lo que pasa y lo que no pasa. Porque soy humana y lo que hago me afecta, y lo que haces también.

miércoles, 20 de abril de 2011

...


Han pasado mil días desde la última vez que escribí. Bueno, no mil días, pero es el colmo que ya estemos más de la mitad de abril y sólo haya escrito 2 entradas...

Prometo ponerme a divagar pronto, aprovechando que este es el "último día" de la semana laboral... :) y el resto de la semana tendré más tiempo para meditar... lo necesito!

viernes, 8 de abril de 2011

Este 1O.O4.11… Tú eliges

Muchas veces nos quejamos de que no nos dejan escoger lo que queremos. Nos quejamos de que no podemos elegir aquello que en verdad nos gustaría.

Es hora de dejar de quejarse y empezar a actuar y decidir.

Nunca me ha interesado la política, y esta entrada podrá hacer referencia a muchas cosas, pero no analizaré las cosas desde el punto de vista político. Primero, porque no tengo herramientas para hacerlo y segundo, porque quiero dar mi punto de vista personal y punto.

La semana pasada fue la primera vez en mi vida que vi un debate presidencial completo. Si ahora no me interesa mucho la política, antes, que no tenía que votar, me interesaba mucho menos. Sin embargo, dado que este domingo tengo que ejercer mi derecho/deber ciudadano, tenía que informarme.

En realidad, lo que escuché me sirvió para convencerme de dos cosas:

1. El candidato Ollanta Humala no sabe lo que es una pregunta, no sabe responder preguntas, y sólo se dedicó a leer su plan de gobierno y decir: “¿está usted de acuerdo conmigo?"  Un tweet de un amigo mío que leí mientras se realizaba el debate decía algo como: Si Humala no puede respetar su espacio de preguntas de 30 segundos, cómo va a respetar por 5 años a 29 millones de peruanos?…

2. El candidato Pedro Pablo Kuczynski me cae bien. Me parece real, transparente, positivo y jovial. Es como esos señores buena onda que te cruzas en la calle y te dicen "buenos días, qué tal?”. Sabe lo que hace, sabe lo que dice, es coherente y me convence de sus ideas. Es el único candidato al que he escuchado decir: yo voy a hacer “esto”, y lo voy a hacer así.

Iba a obviar lo que me dejaron los otros candidatos, pero por qué no decir que en realidad Keiko es una buena oradora, tiene buen manejo del escenario y entonación para compartir sus ideas; por qué no decir que me altera ver la cara de Castañeda y escucharlo, peor; y por qué no decir que no es que tenga algo especial en contra de Toledo, pero él ya tuvo su oportunidad, pues.

Entonces, yo ya decidí mi voto. Y me voy a sentir orgullosa de decir que este domingo yo votaré no por “el voto seguro” ni por “el mal menor”. Voy a votar por aquel que creo que puede plantar las bases para el desarrollo del país. Votaré por aquel que muestra identificación con el Perú y con su gente.

Muchas personas saben quién es el candidato ideal, pero temen que “no llegue”. A ellos les digo: si ustedes no votan por el que creen ser el más capaz, es un voto menos. Si más personas piensan como ustedes… ¿se imaginan el porcentaje de votos perdidos ahí que se van a otros candidatos “seguros”?.

Sé que quedan pocos días, es más, poco más de 24 horas en realidad, pero nunca está de más hacer una reflexión y llamar a los demás a reflexionar aunque sea un momento.

Entonces, tú, piensa: ¿Por qué conformarte con menos, si puedes elegir al mejor?

sábado, 2 de abril de 2011

Divagaciones vol. LXI “atrás”

Llega un momento en que pierdo la noción del tiempo. Me pierdo entre mis recuerdos hasta el punto en que ya no puedo recordar.

Veo fotos del pasado, intento recordar las voces y no puedo, intento recordar historias y no me alcanza la memoria.

Me pierdo entre los rostros antes familiares y descubro que ya no los reconozco más, por más que lo intente.

A veces quiero retroceder el tiempo para volver a esos momentos, poder ver y vivir de nuevo todo de una perspectiva diferente.

Pero no puedo, no podemos volver a lo que fuimos, no podemos volver a lo que fue.

A veces pienso en el pasado, pienso en lo que pasó, pienso en lo que viví y en lo que no podré hacer otra vez.

Los años pasan y me pasan por encima, igual que los días pasan intrépidos y maleducados, casi sin saludar.

Escucho canciones que me transportan hacia atrás, hacia ayer, hacia siempre.

Y me hacen recordar lo que fue, lo que pasó, lo que ya no seré.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...